Cuándo cambiar los discos de freno
Los discos de freno no se cambian en un momento fijo: la rapidez con que se desgastan depende del vehículo, del eje, de las pastillas y de cómo y por dónde se conduce el vehículo. Su grosor y su estado determinan cuándo hay que cambiarlos. Cada disco tiene un grosor mínimo admisible, que el fabricante del vehículo indica y que por regla general va también marcado en el disco; cuando el proveedor de un disco de freno lo indica, la página de recambios del vehículo lo muestra junto a ese número de recambio. Un disco se cambia antes de que alcance ese grosor. Sigue el plan del fabricante de tu vehículo para la revisión de los frenos, y haz medir los discos cada vez que se cambien las pastillas.
Haz revisar los frenos sin demora cuando notes alguno de estos síntomas:
- El pedal de freno o el volante pulsa o tiembla al frenar
- Ruidos de raspado, de roce metálico o de rozamiento al frenar
- Un reborde marcado en el borde exterior de un disco, surcos profundos en sus superficies de frenado o grietas
- Zonas azuladas u oscurecidas en las superficies de frenado
- Corrosión fuerte en las superficies de frenado que las frenadas ya no eliminan, sobre todo en la cara interior de un disco
- El vehículo tira hacia un lado al frenar, o la distancia de frenado se ha alargado
Cambia un disco que esté en su grosor mínimo admisible o por debajo de él, que fuera a alcanzarlo antes de que se desgaste un juego nuevo de pastillas, o que esté agrietado, con surcos profundos, dañado por el calor o muy corroído en sus superficies de frenado. La cara interior de un disco suele desgastarse y corroerse más que la exterior y no se puede valorar a través de la rueda: el grosor se mide con la rueda desmontada. Las pulsaciones al frenar tienen también otras causas, como corrosión o suciedad entre el disco y el buje, un buje o un rodamiento de rueda que no gira plano o tiene holgura, fijaciones de rueda apretadas de forma desigual y rótulas de la suspensión o de la dirección desgastadas; unos discos nuevos no eliminan estas averías, que pueden hacer que un disco nuevo gire alabeado. Una pinza que no desliza o un pistón que no retrocede puede sobrecalentar un disco y desgastarlo por un solo lado.
No conduzcas con un disco de freno agrietado, desgastado por debajo de su grosor mínimo admisible o que esté siendo rozado por la placa soporte de una pastilla gastada. Un disco así puede romperse o perder su efecto de frenado. Si hace falta, haz que retiren el vehículo con una grúa.
Antes de empezar
Los frenos son los que detienen el vehículo: un tornillo del soporte de la pinza que queda flojo o que se reutiliza donde se exige uno nuevo, un disco que no asienta plano sobre su buje, un latiguillo de freno retorcido o grasa en una superficie de fricción pueden hacer que los frenos fallen. Haz este trabajo solo si tienes el procedimiento del fabricante del vehículo para tu vehículo y para el eje en cuestión, sus especificaciones de apriete y las herramientas que exigen, y si tienes claro cada paso. De lo contrario déjalo a un taller, o haz que un taller revise tu trabajo antes de circular por la vía pública.
- Consigue el procedimiento del fabricante del vehículo antes de empezar: la construcción del freno en el eje en cuestión, cómo se desmontan y se montan la pinza, su soporte y el disco, qué fijaciones hay que sustituir por otras nuevas, las especificaciones de apriete de los tornillos del soporte, de las fijaciones de la pinza, del tornillo que posiciona el disco, si lo hay, y de las fijaciones de rueda, cómo se prepara el buje, si se mide el alabeo del buje y del disco y cómo, y qué necesita el freno de estacionamiento antes y después del trabajo.
- Averigua cómo va sujeto el disco en tu eje. Esta guía trata un disco que se introduce sobre el buje, por regla general posicionado por uno o varios tornillos pequeños o clips, y que queda aprisionado por la rueda. En algunos ejes el disco forma una sola pieza con el rodamiento de rueda o va detrás del buje, de modo que hay que quitar la tuerca del buje o el propio buje. Eso incluye trabajar en el rodamiento de rueda, con su propio procedimiento, sus herramientas y sus especificaciones de apriete: déjalo a un taller, salvo que tengas el equipo y la práctica necesarios.
- Averigua cómo actúa el freno de estacionamiento en el eje en el que trabajas. En algunos ejes traseros actúa sobre las pinzas, y en los vehículos con freno de estacionamiento eléctrico hay que ponerlo en la posición de servicio que prevé el fabricante del vehículo antes de abrir la pinza. En otros ejes traseros el freno de estacionamiento tiene zapatas propias que trabajan dentro de un tambor formado por la campana del disco; el disco solo sale entonces con el freno de estacionamiento suelto y, si hace falta, con las zapatas retraídas en su regulador, y después hay que volver a ajustar el freno de estacionamiento como describe el fabricante del vehículo.
- Cambia a la vez los discos de las dos ruedas de un eje, con dos discos del mismo número de recambio cuando el proveedor no liste piezas distintas para la izquierda y la derecha, y monta pastillas nuevas con los discos nuevos. No cambies nunca un solo disco, y no hagas trabajar nunca pastillas desgastadas sobre discos nuevos.
- Cambiar los discos incluye cambiar las pastillas. Esta guía describe lo que atañe a los discos; el desmontaje y el montaje de las pastillas, el retroceso de los pistones, el nivel del líquido de frenos, el sensor de desgaste y el freno de estacionamiento se describen en la guía de las pastillas de freno enlazada más abajo. Léela primero, y ten las herramientas y observa las precauciones que ese trabajo necesita.
- El polvo de freno es nocivo si se respira. No limpies un freno soplando con aire comprimido ni lo cepilles en seco de modo que levante polvo: usa limpiador de frenos y recoge lo que escurra, y lleva mascarilla antipolvo, protección ocular y guantes.
- Aparca el vehículo en un suelo firme y llano y desconecta el encendido. Calza por ambos lados las ruedas que se quedan en el suelo. Cuando trabajes en el eje sobre el que actúa el freno de estacionamiento, este tiene que soltarse para el trabajo como describe el fabricante del vehículo, de modo que solo los calzos sujetan el vehículo: engrana además una marcha o la posición de estacionamiento donde eso sujete el vehículo, y asegúrate de que no puede rodar antes de elevarlo.
- Eleva el vehículo solo por los puntos que indica el fabricante del vehículo y apóyalo en caballetes hechos para su peso. No trabajes nunca en un vehículo sostenido solo por un gato, y mantenlo bien apoyado todo el tiempo que trabajes en el freno o lo revises. Afloja un poco las fijaciones de rueda mientras la rueda sigue apoyada en el suelo, y quítalas solo cuando el vehículo descanse firmemente en los caballetes.
- Deja enfriar los frenos antes de tocarlos: los discos y las pinzas siguen calientes mucho después de circular.
- Trabaja en una rueda cada vez y deja montado el otro lado, para poder ver cómo van las piezas. No pises el pedal de freno ni acciones el freno de estacionamiento mientras una pinza esté separada de su disco o las pastillas estén desmontadas: el pistón saldría empujado.
Elegir los discos de freno adecuados
Los discos de freno difieren en su diámetro, su grosor, su altura, el diámetro de su orificio de centrado, el número de orificios para las fijaciones de rueda y el diámetro del círculo que forman, y en si son macizos o ventilados. Un mismo modelo se fabrica a menudo con varios sistemas de frenos, según el motor, el equipamiento y el periodo de fabricación, y el eje delantero y el trasero pueden llevar discos distintos. Que un disco pueda introducirse sobre el buje no significa que sea el adecuado: un disco de diámetro o grosor equivocado no corresponde a la pinza ni a las pastillas, y uno de altura equivocada queda en el lugar equivocado dentro de la pinza. Monta solo discos listados para tu vehículo y para el eje en cuestión y que correspondan al sistema de frenos que lleva montado.
Selecciona tu vehículo con el selector de esta página para encontrar los números de recambio que los proveedores listan para su motor. En la página de recambios del vehículo, cada número de recambio se muestra con las especificaciones que indica su proveedor, como el tipo de disco de freno, el diámetro exterior, el grosor y el grosor mínimo, la altura, el diámetro de centrado, el número de orificios y el diámetro del círculo que forman, la superficie, una marca de homologación como ECE-R90 y lo que se suministra con el disco. Debajo del nombre de la pieza, la página muestra una posición de montaje, como el eje delantero o el trasero, cuando el proveedor indica alguna.
- Tipo: los proveedores indican, por ejemplo, que un disco es macizo, ventilado o ventilado interiormente, y en algunos discos que es perforado, ranurado o un disco de freno de dos piezas. Toma el tipo para el que está construido el freno de tu vehículo; un disco macizo y uno ventilado no son intercambiables.
- Dimensiones: cuando para tu vehículo estén listados discos de varios diámetros o grosores, mide el diámetro y lee las marcas de los discos montados, e identifica el sistema de frenos del eje en cuestión antes de comprar. El grosor de un disco desgastado es menor que el de uno nuevo y por sí solo no lo identifica.
- Superficie: los proveedores indican que un disco está recubierto o aceitado. Un disco aceitado lleva un aceite protector que hay que eliminar por completo con limpiador de frenos antes del montaje. Un disco recubierto se monta por regla general tal como se suministra, y su recubrimiento no se quita; en ambos casos sigue las instrucciones suministradas con el disco.
- Lo que se suministra: para algunos números de recambio el proveedor indica que el disco viene con o sin tornillos, con o sin anillo sensor de ABS, o sin rodamiento de rueda integrado. Compara lo que hay en la caja con lo que necesita tu freno y con lo que el procedimiento del fabricante del vehículo exige sustituir, y consigue aparte cualquier fijación que tenga que ser nueva y no venga incluida. Cuando el disco de tu vehículo lleve el anillo sensor para el sensor de velocidad de rueda, el disco nuevo también debe llevarlo.
- Los discos se venden por regla general sueltos: para un eje hace falta una pareja. Algunos discos están hechos para un solo lado del vehículo; cuando un proveedor liste una pieza izquierda y otra derecha, monta cada una en su lado.
- Pastillas de freno: consigue junto con los discos un juego de pastillas de freno nuevo para el mismo eje y el mismo sistema de frenos.
- Cuando para un eje esté listado más de un disco, pueden ser piezas equivalentes de distintos proveedores o piezas destinadas a distintas versiones del vehículo. Cuando un proveedor indica condiciones para un número de recambio, como un periodo de fabricación, un rango de números de bastidor o un código de equipamiento, la página de recambios del vehículo las muestra con ese número de recambio: compáralas con tu vehículo. Si lo indicado no aclara si el disco es el adecuado, pregunta al proveedor o al fabricante del vehículo antes de comprar.
Compara los discos nuevos con los viejos antes de montarlos, pero no tomes los viejos como referencia: unos discos montados anteriormente pueden haber sido ya los equivocados. La referencia es el número de recambio listado para tu motor, siempre que las condiciones indicadas correspondan a tu vehículo, a su eje y a su sistema de frenos; una diferencia de diámetro, altura, orificio de centrado, orificios o tipo necesita la confirmación del proveedor o del fabricante del vehículo.
Desmontar la pinza y el disco viejo
- Asegura, eleva y apoya el vehículo como se describe en Antes de empezar, y comprueba que descansa firmemente en los caballetes antes de quitar una rueda. Cuando el vehículo tenga un freno de estacionamiento eléctrico en el eje en cuestión, ponlo en su posición de servicio como describe el fabricante del vehículo, en el momento que exige el procedimiento. Suelta un freno de estacionamiento mecánico que actúe sobre el eje.
- Quita las fijaciones de rueda y la rueda. Observa el freno antes de desmontar nada y deja constancia de cómo está montado, por ejemplo con una fotografía, incluido el recorrido del latiguillo de freno y de los cables del sensor de desgaste y del sensor de velocidad de rueda.
- Desmonta las pastillas de freno como describe la guía de las pastillas de freno, con las herramientas y las precauciones que ese trabajo necesita, incluida la comprobación del nivel del líquido de frenos antes de hacer retroceder los pistones.
- Desmonta la pinza y su soporte como describe el fabricante del vehículo. En una pinza flotante, el soporte va sujeto por regla general a la mangueta con dos tornillos apretados con mucha fuerza: aflójalos con una herramienta que ajuste exactamente, y sujeta la pinza cuando salga el último tornillo. Una pinza fija se desatornilla entera de la mangueta. No abras la conexión del latiguillo de freno.
- Cuelga la pinza de la suspensión con un gancho o un alambre, de modo que su peso no cargue sobre el latiguillo de freno y que el latiguillo no quede ni retorcido ni doblado. No dejes nunca una pinza colgando de su latiguillo. Aparta los cables del sensor de desgaste y del sensor de velocidad de rueda sin tensarlos.
- Cuando el disco esté posicionado por uno o varios tornillos, aflójalos con una punta que ajuste exactamente y esté metida a fondo, porque estos tornillos suelen estar agarrotados y sus cabezas se dañan con facilidad. Quita los clips de retención de los espárragos de rueda, si los hay, cuando el buje tenga espárragos. Un tornillo con la cabeza dañada se extrae por el método que prevea el fabricante del vehículo o un taller, sin dañar la rosca del buje.
- Cuando las zapatas del freno de estacionamiento trabajen dentro del disco, asegúrate de que el freno de estacionamiento está suelto del todo, y retrae las zapatas en su regulador como describe el fabricante del vehículo si el disco no sale.
- Saca el disco del buje en línea recta. Un disco retenido por la corrosión se libera como describe el fabricante del vehículo: cuando el disco tenga orificios roscados para ello, enroscando en ellos tornillos adecuados de forma uniforme; si no, con golpes del martillo de cabeza blanda en la campana del disco viejo entre los orificios de las fijaciones de rueda, girando el disco entre golpe y golpe. Lleva protección ocular, golpea únicamente un disco que se va a sustituir, y no golpees los espárragos de rueda, el buje, el anillo sensor ni el sensor de velocidad de rueda. El disco pesa: no lo dejes caer sobre los pies ni sobre el latiguillo de freno.
Desde que se desmontan las pastillas hasta que la pinza vuelve a estar montada con pastillas nuevas sobre el disco nuevo, nadie debe pisar el pedal de freno ni accionar el freno de estacionamiento. Un pistón que sale demasiado pierde su estanqueidad, y entonces hay que reparar y purgar el freno antes de poder usar el vehículo.
Limpiar y comprobar el buje
- Limpia la superficie de apoyo del buje para el disco como describe el fabricante del vehículo: elimina toda la suciedad y toda la corrosión con el cepillo de alambre o con la herramienta de limpieza de bujes, en toda la superficie, alrededor de los espárragos de rueda o de los orificios de los tornillos y en el collar de centrado, hasta que la superficie quede limpia y plana, sin quitar un recubrimiento protector que según el procedimiento deba conservarse. Incluso una capa fina de óxido o de suciedad que quede debajo del disco puede hacer que gire alabeado y provocar pulsaciones más adelante. No arranques metal de la superficie, y no dañes las roscas, los espárragos de rueda, el anillo sensor ni el sensor de velocidad de rueda. Pasa por la superficie un paño con limpiador de frenos.
- Comprueba el buje. Su superficie de apoyo debe estar plana e intacta, sin rebabas ni abolladuras. Gira el buje a mano: el rodamiento de rueda tiene que girar suave y silenciosamente y sin holgura perceptible. Cuando el procedimiento del fabricante del vehículo prevea medir el alabeo del buje, mídelo con un reloj comparador como describe el procedimiento y compáralo con el valor admisible.
- Cuando el disco que has desmontado llevara el anillo sensor para el sensor de velocidad de rueda, o el anillo esté al lado, en el buje o en el rodamiento, mantén el anillo y el sensor libres de suciedad, grasa y partículas metálicas, y no acerques un imán ni una herramienta imantada a un anillo magnético.
- Comprueba la pinza, sus pernos guía y sus guardapolvos, el latiguillo de freno y el sensor de desgaste como describe la guía de las pastillas de freno, y limpia las superficies de guía del soporte para las pastillas. Limpia las roscas de los orificios de los tornillos del soporte en la mangueta como describe el fabricante del vehículo, cuando quede en ellas fijador de roscas viejo.
- Cuando las zapatas del freno de estacionamiento trabajen dentro del disco, observa las zapatas, sus muelles y su regulador mientras el disco está desmontado: unos forros desgastados, despegados o impregnados de aceite o grasa, y unos muelles rotos o ausentes, tienen que repararse según el procedimiento del fabricante del vehículo o en un taller antes de colocar el disco nuevo. Esta guía no trata ese trabajo.
- Aplica un producto anticorrosión o una pasta en la superficie de apoyo del buje o en el collar de centrado solo si el procedimiento del fabricante del vehículo lo prevé, y entonces solo el producto que especifica y en la capa fina que describe. No pongas nunca un producto así en los espárragos de rueda ni en las roscas de las fijaciones de rueda, salvo que el fabricante del vehículo lo prevea, y nunca en una superficie de frenado.
Si el rodamiento de rueda gira con aspereza o tiene holgura, si la superficie de apoyo del buje está dañada o su alabeo supera el valor admisible, si un pistón o un perno guía está agarrotado, si sale líquido de frenos por algún sitio o un latiguillo está dañado, no montes el disco nuevo encima. Haz reparar primero estas averías; las reparaciones que abren el sistema hidráulico incluyen el purgado de los frenos, que esta guía no trata.
Montar el disco nuevo y las pastillas
- Comprueba el disco nuevo con el número de recambio listado para el vehículo y compáralo con el viejo, como se describe en Elegir los discos de freno adecuados. No montes un disco que se haya caído, esté dañado o difiera de lo listado hasta que la diferencia esté aclarada. Cuando un proveedor liste una pieza izquierda y otra derecha, asegúrate de tener el disco de este lado.
- Prepara el disco como describen sus instrucciones. Elimina por completo el aceite protector de un disco aceitado de las superficies de frenado y de la superficie de apoyo con limpiador de frenos y un paño limpio, y deja que el limpiador se evapore. Deja en su sitio el recubrimiento de un disco recubierto, salvo que sus instrucciones digan otra cosa. Después no toques las superficies de frenado con los dedos grasientos.
- Comprueba que la superficie de apoyo del interior del disco nuevo y la del buje están limpias y que no hay nada entre ellas. Introduce el disco recto sobre el buje de modo que su orificio o sus orificios de posicionamiento coincidan con los del buje, y asegúrate de que asienta plano contra el buje en todo el contorno.
- Monta el tornillo o los tornillos de posicionamiento del disco, nuevos cuando el fabricante del vehículo exija sustituirlos o vengan suministrados con el disco, y apriétalos según la especificación del fabricante del vehículo. Solo posicionan el disco: no los aprietes en exceso. Vuelve a colocar los clips de retención solo si el procedimiento del fabricante del vehículo los prevé.
- Cuando el procedimiento del fabricante del vehículo prevea medir el alabeo del disco montado, sujeta el disco al buje como describe el procedimiento, mide el alabeo en la superficie de frenado con el reloj comparador y compáralo con el valor admisible. Si supera ese valor, vuelve a sacar el disco, comprueba que las dos superficies de apoyo no tienen suciedad ni daños, y sigue el procedimiento en cuanto a qué hacer después; no montes el freno sobre un disco que gira alabeado.
- Haz retroceder los pistones de la pinza como describe la guía de las pastillas de freno, si todavía no se ha hecho, vigilando el nivel del líquido de frenos.
- Monta el soporte de la pinza, o la pinza fija, sobre el disco. Usa tornillos nuevos cuando el fabricante del vehículo exija sustituirlos, prepara las roscas como describe el procedimiento, empieza a enroscar cada tornillo a mano y apriétalos según la especificación del fabricante del vehículo con una llave dinamométrica, incluido el apriete adicional en ángulo que la especificación indique. Comprueba que el disco gira libremente entre los brazos del soporte sin rozar.
- Monta las pastillas de freno nuevas, sus clips, chapas antirruido y muelles, la pinza y el sensor de desgaste como describe la guía de las pastillas de freno, con fijaciones nuevas donde se exijan y con cada fijación apretada según la especificación. Comprueba que el latiguillo de freno no está retorcido y que los cables del sensor de desgaste y del sensor de velocidad de rueda pasan por cada soporte como antes, apartados de la rueda, del disco y de la suspensión.
- Compara el freno terminado con el lado que sigue montado o con lo que anotaste o fotografiaste, y comprueba que no queda en el freno ninguna herramienta, paño, gancho ni alambre. Elimina las huellas de dedos y la grasa de las superficies de frenado con limpiador de frenos en un paño limpio, y deja que se evapore del todo.
- Monta la rueda después de limpiar su superficie de apoyo como describe el fabricante del vehículo. Empieza a enroscar cada fijación de rueda a mano y apriétalas de forma uniforme en secuencia cruzada. Después haz el mismo trabajo en la otra rueda del eje.
Un tornillo del soporte que no esté apretado según lo especificado, o un tornillo viejo reutilizado donde se exige uno nuevo, puede hacer que la pinza se suelte de la mangueta durante la marcha. Comprueba los tornillos del soporte y las fijaciones de la pinza en las dos ruedas antes de montar las ruedas.
Terminar y probar los frenos
- Con las dos ruedas del eje montadas y el vehículo todavía bien apoyado en los caballetes, pisa el pedal de freno despacio y repetidamente hasta que esté firme y su recorrido sea normal. En las primeras pisadas el pedal puede tener un recorrido mucho mayor de lo habitual, hasta que los pistones hayan puesto las pastillas en contacto con los discos; antes de eso el freno no funciona correctamente. No pises el pedal con fuerza hasta el fondo en las primeras pisadas.
- Ocúpate del freno de estacionamiento como describe el fabricante del vehículo: saca un freno de estacionamiento eléctrico de su posición de servicio y realiza cualquier paso que el procedimiento exija después; acciona varias veces un freno de estacionamiento mecánico que actúe sobre las pinzas y comprueba su ajuste; y cuando las zapatas del freno de estacionamiento trabajen dentro del disco, ajústalas y, cuando el procedimiento lo prevea, haz su asentamiento como este describe.
- Con el vehículo todavía apoyado y los frenos sueltos, gira a mano cada rueda del eje: tiene que girar, como mucho con un ligero contacto de las pastillas y sin raspar. Observa las dos pinzas con la lámpara: no debe salir líquido. Una rueda que queda bloqueada, roza con fuerza o raspa tiene una causa que hay que encontrar antes de bajar el vehículo.
- Baja el vehículo sobre sus ruedas y aprieta las fijaciones de rueda en secuencia cruzada según la especificación del fabricante del vehículo con una llave dinamométrica. Un apriete desigual puede deformar un disco nuevo. Cuando las instrucciones del fabricante del vehículo pidan volver a comprobar más adelante las fijaciones de rueda, hazlo como describen.
- Comprueba el nivel del líquido de frenos y los testigos del cuadro de instrumentos como describe la guía de las pastillas de freno. Si el pedal sigue blando, cede bajo una presión constante o tiene más recorrido que antes, o si sigue encendido un testigo de frenos o un testigo del sistema antibloqueo o del control de estabilidad, no conduzcas: haz revisar el vehículo en un taller.
- Antes de que el vehículo se mueva lo más mínimo, pisa el pedal de freno una vez más y asegúrate de que está firme. Prueba los frenos a baja velocidad en un lugar seguro apartado del tráfico antes de circular por la vía pública: el vehículo tiene que frenar de forma uniforme, sin tirar hacia un lado, sin pulsaciones y sin ruidos extraños, y el freno de estacionamiento tiene que sujetarlo.
- Unos discos y unas pastillas nuevos no dan de inmediato todo su efecto de frenado. Haz su rodaje como describen los fabricantes de los discos y de las pastillas; salvo que esas instrucciones digan otra cosa, frena con suavidad y con antelación en los primeros trayectos, evita las frenadas fuertes y prolongadas en la medida en que el tráfico lo permita, y deja más distancia de lo habitual. Vuelve a mirar los frenos y el nivel del líquido después de los primeros trayectos.
- Entrega los discos viejos como chatarra metálica, y las pastillas viejas, el líquido de frenos que se haya extraído y los paños de limpieza usados en un punto de recogida de residuos peligrosos o donde compraste las piezas.
Errores que conviene evitar
- Trabajar en un vehículo que no está bien apoyado en caballetes
- Cambiar un solo disco, o montar pastillas desgastadas con discos nuevos
- Montar un disco nuevo sobre un buje que no se ha limpiado de suciedad y corrosión
- Montar un disco aceitado sin eliminar su aceite protector, o tocar las superficies de frenado con las manos grasientas
- Reutilizar tornillos del soporte que el fabricante del vehículo exige sustituir, o apretarlos a ojo
- Dejar una pinza colgando de su latiguillo de freno, o montarla con el latiguillo retorcido
- Pisar el pedal de freno mientras una pinza está separada o las pastillas están desmontadas
- Golpear el buje, los espárragos de rueda o el anillo sensor para liberar un disco
- Apretar en exceso el tornillo de posicionamiento del disco, o apretar las fijaciones de rueda de forma desigual
- Montar un disco macizo en lugar de uno ventilado, o un disco de otro diámetro o de otra altura
- Montar discos nuevos en un freno con un pistón o un perno guía agarrotado, o en un buje con un rodamiento de rueda desgastado
- Poner grasa o pasta en las fijaciones de rueda o en una superficie de frenado
- Mover el vehículo antes de haber pisado el pedal de freno hasta que esté firme
- Frenar con fuerza con discos y pastillas nuevos que no han hecho el rodaje