Cuándo cambiar las pastillas de freno
Las pastillas de freno no se cambian en un momento fijo: la rapidez con que se desgastan depende del vehículo, del eje, de las pastillas y sobre todo de cómo y por dónde se conduce el vehículo. Su grosor determina cuándo hay que cambiarlas. Busca en la información del fabricante del vehículo cómo se valora el desgaste de las pastillas de tu vehículo y en qué punto hay que cambiarlas; cámbialas antes de que lleguen a ese punto, y de inmediato cuando aparezca un aviso de desgaste.
Haz revisar los frenos sin demora cuando notes alguno de estos síntomas:
- Se enciende el aviso de desgaste de las pastillas de freno, o el vehículo muestra un mensaje sobre las pastillas de freno
- Un chirrido continuo o un ruido de raspado o de roce metálico al frenar, que en las pastillas con avisador acústico de desgaste es el propio aviso
- El material de fricción de una pastilla, visto a través de la rueda o de la pinza, es fino, o más fino en una pastilla que en las demás
- El vehículo tira hacia un lado al frenar, o el pedal de freno o el volante pulsa
- El pedal de freno tiene más recorrido que antes o se nota blando, o la distancia de frenado se ha alargado
- El nivel del depósito del líquido de frenos ha bajado, o se enciende el testigo de frenos
El aviso de desgaste no vigila todas las pastillas: según el vehículo y el eje, solo algunas pastillas llevan un indicador de desgaste, y algunos vehículos no tienen ninguno. Por eso una pastilla sin indicador puede estar gastada antes de que aparezca ningún aviso, así que mira todas las pastillas del eje. Unas pastillas desgastadas de forma desigual, una mucho más que su pareja o un extremo más que el otro, apuntan a una pinza que no desliza o a un pistón que no retrocede libremente; unas pastillas nuevas no eliminan estas averías. Un nivel de líquido que baja, un pedal blando y un testigo de frenos también pueden significar una fuga u otra avería del sistema hidráulico, que esta guía no trata: haz revisar el vehículo en un taller antes de conducirlo.
No conduzcas con pastillas de freno desgastadas hasta el punto en que hay que cambiarlas, cuyo material de fricción se haya desprendido de la placa soporte, o que rocen metal contra metal. El efecto de frenado puede caer bruscamente, y el disco de freno puede dañarse hasta quedar inservible. Si hace falta, haz que retiren el vehículo con una grúa.
Antes de empezar
Los frenos son los que detienen el vehículo: una pastilla montada al revés, una fijación que queda floja, un latiguillo de freno retorcido o grasa en una superficie de fricción pueden hacer que los frenos fallen. Haz este trabajo solo si tienes el procedimiento del fabricante del vehículo para tu vehículo y para el eje en cuestión, sus especificaciones de apriete y las herramientas que exigen, y si tienes claro cada paso. De lo contrario déjalo a un taller, o haz que un taller revise tu trabajo antes de circular por la vía pública.
- Consigue el procedimiento del fabricante del vehículo antes de empezar: la construcción del freno en el eje en cuestión, cómo se desmontan y se montan las pastillas, qué fijaciones hay que sustituir por otras nuevas, las especificaciones de apriete de las fijaciones de la pinza y de las fijaciones de rueda, dónde y con qué se lubrica el freno, cómo se hacen retroceder los pistones, el grosor mínimo admisible del disco de freno, y qué necesita el freno de estacionamiento antes y después del trabajo.
- Averigua qué tipo de pinza tiene tu eje. En una pinza flotante, la pinza o su cuerpo desliza sobre pernos guía y se desatornilla o se abate hacia arriba para cambiar las pastillas. En una pinza fija, las pastillas se sacan por regla general a través de una abertura después de quitar unos pasadores de retención y un muelle. Los pasos de más abajo nombran las dos; en los demás tipos se trabaja solo según el procedimiento del fabricante del vehículo.
- Averigua cómo actúa el freno de estacionamiento en el eje en el que trabajas. Cuando actúa sobre las pinzas traseras, sus pistones por regla general no se empujan sin más hacia atrás, sino que se hacen retroceder girándolos con una herramienta hecha para ello. Cuando el vehículo tiene un freno de estacionamiento eléctrico, hay que ponerlo en la posición de servicio que prevé el fabricante del vehículo antes de abrir la pinza, con un equipo de diagnosis o a través del menú del propio vehículo, y sacarlo de ella después. No trabajes en un freno así sin hacerlo, y no intentes nunca hacer retroceder su pistón a la fuerza.
- Cambia a la vez las pastillas de las dos ruedas de un eje, con pastillas de un mismo juego. No cambies nunca las pastillas de una sola rueda, y no mezcles nunca en un eje pastillas de marcas o tipos distintos.
- El polvo de freno es nocivo si se respira. No limpies un freno soplando con aire comprimido ni lo cepilles en seco de modo que levante polvo: usa limpiador de frenos y recoge lo que escurra, y lleva mascarilla antipolvo, protección ocular y guantes.
- El líquido de frenos ataca la pintura e irrita la piel y los ojos. Al hacer retroceder los pistones sube el nivel del depósito, que puede rebosar si se rellenó líquido mientras las pastillas se desgastaban. Ten preparados paños, agua limpia y lo necesario para extraer líquido, y aclara de inmediato con agua abundante el líquido que se derrame sobre la pintura.
- Aparca el vehículo en un suelo firme y llano y desconecta el encendido. Calza por ambos lados las ruedas que se quedan en el suelo. Cuando trabajes en el eje sobre el que actúa el freno de estacionamiento, este tiene que soltarse para el trabajo como describe el fabricante del vehículo, de modo que solo los calzos sujetan el vehículo: engrana además una marcha o la posición de estacionamiento donde eso sujete el vehículo, y asegúrate de que no puede rodar antes de elevarlo.
- Eleva el vehículo solo por los puntos que indica el fabricante del vehículo y apóyalo en caballetes hechos para su peso. No trabajes nunca en un vehículo sostenido solo por un gato, y mantenlo bien apoyado todo el tiempo que trabajes en el freno o lo revises. Afloja un poco las fijaciones de rueda mientras la rueda sigue apoyada en el suelo, y quítalas solo cuando el vehículo descanse firmemente en los caballetes.
- Deja enfriar los frenos antes de tocarlos: los discos y las pinzas siguen calientes mucho después de circular.
- Trabaja en una rueda cada vez y deja montado el otro lado, para poder ver cómo van las piezas. No pises el pedal de freno ni acciones el freno de estacionamiento mientras una pinza esté separada de su disco o las pastillas estén desmontadas: el pistón saldría empujado.
Elegir el juego de pastillas de freno adecuado
Las pastillas de freno difieren en su forma y sus dimensiones, su grosor, su material de fricción, su indicador de desgaste y las piezas que llevan montadas o que se suministran con ellas. Un mismo modelo se fabrica a menudo con varios sistemas de frenos, según el motor, el equipamiento y el periodo de fabricación, y el eje delantero y el trasero pueden llevar pastillas distintas. Que una pastilla pueda introducirse en la pinza no significa que sea la adecuada. Monta solo un juego de pastillas de freno listado para tu vehículo y para el eje en cuestión y que corresponda al sistema de frenos que lleva montado.
Selecciona tu vehículo con el selector de esta página para encontrar los números de recambio que los proveedores listan para su motor. En la página de recambios del vehículo, cada número de recambio se muestra con las especificaciones que indica su proveedor, como el sistema de frenos al que está destinado el juego, la anchura, la altura y el grosor de las pastillas, si tienen contacto avisador de desgaste, el número WVA, una marca de homologación como ECE-R90 y lo que se suministra con el juego. Debajo del nombre de la pieza, la página muestra una posición de montaje, como el eje delantero o el trasero, cuando el proveedor indica alguna.
- Sistema de frenos: los proveedores nombran al fabricante del sistema de frenos al que está destinado un juego. El nombre del fabricante va por regla general fundido o grabado en la pinza. Cuando para tu vehículo estén listados juegos para varios sistemas de frenos, identifica el sistema del eje en cuestión antes de comprar, y compara las dimensiones de las pastillas con las de las pastillas montadas.
- Indicador de desgaste: los proveedores indican, por ejemplo, que un juego tiene un sensor de desgaste o un contacto avisador de desgaste integrado, que está preparado para un indicador de desgaste, que tiene un avisador acústico de desgaste o que no tiene ninguno. Toma la versión que tiene el freno de tu vehículo. Un sensor de desgaste independiente que no forma parte del juego se sustituye por regla general con las pastillas una vez que se ha activado, y siempre que esté dañado; consíguelo de antemano.
- Lo que se suministra: para algunos números de recambio el proveedor indica que el juego viene con o sin chapa antichirridos o chapas antirruido, tornillos, muelles, contrapesos, guías de deslizamiento o un clip de pistón montado en la pastilla. Compara lo que hay en la caja con lo que el procedimiento del fabricante del vehículo exige sustituir, y consigue aparte cualquier fijación, muelle o pasador de retención que tenga que ser nuevo y no venga incluido.
- El número WVA identifica la forma de una pastilla y puede ayudar a comparar juegos de distintos proveedores. Por sí solo no dice que un juego esté homologado para tu vehículo.
- Cuando para un eje esté listado más de un juego, pueden ser piezas equivalentes de distintos proveedores o piezas destinadas a distintas versiones del vehículo. Cuando un proveedor indica condiciones para un número de recambio, como un periodo de fabricación, un rango de números de bastidor o un código de equipamiento, la página de recambios del vehículo las muestra con ese número de recambio: compáralas con tu vehículo. Si lo indicado no aclara si el juego es el adecuado, pregunta al proveedor o al fabricante del vehículo antes de comprar.
Compara las pastillas nuevas con las viejas antes de montarlas, pero no tomes las viejas como referencia: unas pastillas montadas anteriormente pueden haber sido ya las equivocadas. La referencia es el número de recambio listado para tu motor, siempre que las condiciones indicadas correspondan a tu vehículo, a su eje y a su sistema de frenos; una diferencia en la forma, en el indicador de desgaste o en las piezas montadas necesita la confirmación del proveedor o del fabricante del vehículo.
Todos los números OE de juegos de pastillas de freno del catálogo
Desmontar las pastillas viejas
- Asegura, eleva y apoya el vehículo como se describe en Antes de empezar, y comprueba que descansa firmemente en los caballetes antes de quitar una rueda. Cuando el vehículo tenga un freno de estacionamiento eléctrico en el eje en cuestión, ponlo en su posición de servicio como describe el fabricante del vehículo, antes de elevar el vehículo o de abrir una pinza, según lo exija el procedimiento.
- Quita las fijaciones de rueda y la rueda. Deja la rueda tumbada donde no estorbe.
- Observa el freno antes de desmontar nada y deja constancia de cómo está montado, por ejemplo con una fotografía: qué pastilla está en el lado del pistón, dónde va cada muelle, cada clip y cada chapa antirruido, y por dónde pasan el cable del sensor de desgaste y el latiguillo de freno.
- Abre el capó, asegúrate de que su varilla o sus amortiguadores lo sostienen con seguridad, y mira el nivel del depósito del líquido de frenos. Si está cerca de la marca superior, extrae algo de líquido con una jeringa limpia que se use solo para líquido de frenos, de modo que el depósito no pueda rebosar al hacer retroceder los pistones. Echa el líquido extraído en un recipiente con cierre para desecharlo; no se reutiliza. Pon un paño alrededor del depósito y vuelve a cerrar su tapón.
- Si el freno tiene un sensor de desgaste, desenchufa su conector después de soltar el bloqueo, si lo tiene, libera el cable de sus soportes como describe el fabricante del vehículo, y saca el sensor de la pastilla cuando sea una pieza independiente. No tires del cable.
- Quita el muelle o el clip de retención del exterior de la pinza, si lo hay, como describe el fabricante del vehículo. Un muelle así está en tensión: sujétalo mientras lo sueltas, y lleva protección ocular.
- En una pinza flotante: quita los capuchones de los pernos guía, si los tienen, y afloja los pernos guía o los tornillos de fijación de la pinza como describe el fabricante del vehículo, sujetando el perno guía con una segunda llave cuando su construcción lo exija. Según la construcción, se quitan los dos y la pinza se levanta, o se quita uno y la pinza se abate sobre el otro. No aflojes los tornillos que sujetan el soporte de la pinza a la mangueta, salvo que el procedimiento lo exija.
- En una pinza flotante: levanta o abate la pinza apartándola de las pastillas sin tensar el latiguillo de freno, y cuelga de la suspensión una pinza que se haya separado con un gancho o un alambre, de modo que su peso no cargue sobre el latiguillo. No dejes nunca una pinza colgando de su latiguillo, y no retuerzas ni dobles el latiguillo.
- En una pinza flotante: saca las pastillas del soporte o de la pinza. Anota qué pastilla estaba en cada sitio: la pastilla interior y la exterior suelen ser distintas, y su patrón de desgaste muestra cómo ha estado trabajando el freno. Saca del soporte las chapas guía o los clips antivibración de las pastillas si el procedimiento del fabricante del vehículo o el juego nuevo prevén sustituirlos.
- En una pinza fija: quita el clip de seguridad de los pasadores de retención, si lo hay, y después extrae los pasadores en la dirección y con la herramienta que describe el fabricante del vehículo, manteniendo apretado el muelle para que no pueda salir despedido. Quita el muelle, y saca las pastillas por la abertura de la pinza, si hace falta después de apartar un poco cada una del disco. La pinza en sí sigue atornillada. Anota qué pastilla estaba en cada sitio, como en una pinza flotante.
Desde este momento hasta que las pastillas nuevas estén puestas y la pinza esté montada, nadie debe pisar el pedal de freno ni accionar el freno de estacionamiento. Un pistón que sale demasiado pierde su estanqueidad, y entonces hay que reparar y purgar el freno antes de poder usar el vehículo.
Comprobar el disco y la pinza
- Observa las pastillas viejas. Un desgaste desigual entre la pastilla interior y la exterior, entre los dos lados del eje o a lo largo de una misma pastilla, un material de fricción desprendido, agrietado o cristalizado, y unas pastillas impregnadas de líquido o de grasa tienen todos una causa que hay que encontrar y corregir antes de montar pastillas nuevas.
- Comprueba el disco de freno. Mide su grosor con el instrumento de medición en varios puntos de la superficie de frenado y compáralo con el grosor mínimo que admite el fabricante del vehículo; el valor va por regla general también marcado en el disco, y cuando el proveedor de un disco de freno lo indica, este sitio lo muestra junto a ese número de recambio. Un disco que esté en ese grosor o por debajo de él, que fuera a alcanzarlo antes de que se desgasten las pastillas nuevas, o que esté agrietado, con surcos profundos, azulado por el calor, muy corroído en sus superficies de frenado o desgastado con un reborde marcado en su borde tiene que cambiarse. Los discos se cambian como describe el procedimiento del fabricante del vehículo, por regla general por parejas en el eje y junto con pastillas nuevas; es un trabajo aparte.
- Limpia el soporte y la pinza donde las pastillas apoyan y deslizan: elimina la corrosión y los depósitos viejos de las superficies de guía con el cepillo de alambre y limpiador de frenos, recogiendo lo que escurra, sin levantar polvo. Mantén el cepillo de alambre y el chorro del limpiador de frenos apartados de los guardapolvos de goma del pistón y de los pernos guía en la medida en que lo exijan las instrucciones del limpiador, y no dañes las superficies.
- Comprueba la pinza. El guardapolvos que rodea cada pistón debe estar intacto y bien asentado, y no debe salir líquido de frenos por un pistón, por la conexión del latiguillo ni por el purgador. En una pinza flotante, los pernos guía deben deslizar con suavidad y sin holgura en sus alojamientos, y sus guardapolvos deben estar en buen estado; límpialos y lubrícalos solo como describe el fabricante del vehículo y solo con el lubricante que especifica.
- Comprueba el latiguillo de freno en toda su longitud mientras giras la dirección o mueves la pinza en la medida en que el trabajo lo exija: no debe estar agrietado, hinchado, rozado, húmedo ni retorcido.
- Comprueba el sensor de desgaste y su cable, cuando el freno tenga uno. Un sensor que se ha activado, cuya punta está desgastada hasta atravesarla o cuyo cable está dañado se sustituye.
Si el guardapolvos de un pistón está roto, si un pistón o un perno guía está agarrotado, si sale líquido de frenos por algún sitio, si un latiguillo está dañado o hay que cambiar el disco, no sigas montando las pastillas. Estas averías se reparan primero, y las reparaciones que abren el sistema hidráulico incluyen el purgado de los frenos, que esta guía no trata: encárgalas a un taller.
Hacer retroceder los pistones y montar las pastillas nuevas
- Haz retroceder cada pistón dentro de la pinza de la forma que describe el fabricante del vehículo, con el útil para pistones hecho para ello: despacio, en línea recta y sin dañar el pistón ni su guardapolvos. Cuando el freno de estacionamiento actúa sobre la pinza, el pistón por regla general se gira y se empuja a la vez con la herramienta para ese tipo de pinza, en el sentido que indica el procedimiento, y se deja en la posición que el procedimiento exige para el elemento de posicionamiento de la pastilla. En una pinza con varios pistones, evita que los demás salgan empujados mientras haces retroceder uno. No hagas palanca contra la superficie de frenado del disco de freno con una herramienta que pueda dañarla.
- Vigila el nivel del depósito del líquido de frenos mientras los pistones retroceden, y extrae líquido antes de que pueda rebosar. Algunos fabricantes de vehículos exigen que el líquido desplazado de la pinza se deje salir por el purgador en lugar de empujarlo de vuelta al sistema; ese procedimiento incluye el purgado, y si tu vehículo lo exige y no tienes el equipo ni la práctica necesarios, encarga este trabajo a un taller.
- Si un pistón no se deja mover hacia atrás con una fuerza moderada y uniforme, para. Comprueba que un freno de estacionamiento eléctrico está en su posición de servicio y que se están usando la herramienta y el sentido correctos; un pistón agarrotado significa que hay que reparar o sustituir la pinza.
- Comprueba las pastillas nuevas con el número de recambio listado para el vehículo y compáralas con las viejas, como se describe en Elegir el juego de pastillas de freno adecuado. Averigua por las instrucciones del juego y por el procedimiento del fabricante del vehículo qué pastilla va en el lado del pistón y cuál en el exterior, en qué lado del vehículo va una pastilla marcada para un lado o para un sentido de giro, y dónde se monta una pastilla con indicador de desgaste. No toques las superficies de fricción con los dedos grasientos, y no montes una pastilla que se haya caído, esté dañada o esté manchada de aceite, grasa o líquido de frenos.
- Monta chapas guía, clips antivibración, chapas antirruido o muelles nuevos cuando el juego los suministre o el procedimiento del fabricante del vehículo los exija, cada uno en su asiento y en la posición correcta. Quita la lámina protectora de una chapa antirruido adhesiva, si la tiene, solo si las instrucciones del juego lo dicen.
- Aplica lubricante solo donde el procedimiento del fabricante del vehículo o las instrucciones del juego lo prevean, solo el producto que especifican y solo en la capa fina que describen: por regla general en los puntos donde las placas soporte de las pastillas apoyan y deslizan en el soporte. No pongas nunca lubricante en el material de fricción, en el disco ni en una pieza de goma para la que no esté aprobado. Cuando las instrucciones no prevean lubricante, no uses ninguno.
- Coloca las pastillas en su sitio. En una pinza flotante, pon cada pastilla en el soporte o en la pinza como prevé su construcción, encajando a fondo en el pistón una pastilla que lleve clip de pistón, y comprueba que cada pastilla queda con su material de fricción hacia el disco y se mueve libremente en sus guías. En una pinza fija, introduce las pastillas por la abertura, monta el muelle e introduce los pasadores de retención hasta el fondo con sus clips de seguridad, usando pasadores nuevos y un muelle nuevo cuando el procedimiento los exija.
- En una pinza flotante, lleva la pinza sobre las pastillas sin pillar un guardapolvos, un clip o el latiguillo, y comprueba que el latiguillo de freno no está retorcido. Monta los pernos guía o los tornillos de fijación, nuevos cuando el fabricante del vehículo exija sustituirlos o el juego los suministre, empieza cada rosca a mano y apriétalos según la especificación del fabricante del vehículo con una llave dinamométrica, sujetando el perno guía cuando su construcción lo exija. Vuelve a colocar los capuchones de los pernos guía y el muelle de retención del exterior de la pinza, si lo hay.
- Monta el sensor de desgaste en la pastilla a la que corresponde, cuando sea una pieza independiente, pasa su cable por cada soporte exactamente como estaba, apartado de la rueda, del disco y de la suspensión, y enchufa su conector hasta que quede bloqueado.
- Compara el freno terminado con el lado que sigue montado o con lo que anotaste o fotografiaste, y comprueba que no queda en el freno ninguna herramienta, paño, gancho ni alambre. El limpiador de frenos en un paño limpio elimina las huellas de dedos y la grasa de las superficies de frenado del disco; deja que se evapore del todo.
- Monta la rueda después de limpiar las superficies de apoyo de la rueda y del buje como describe el fabricante del vehículo. Empieza a enroscar cada fijación de rueda a mano y apriétalas de forma uniforme en secuencia cruzada. Después haz el mismo trabajo en la otra rueda del eje.
Una pastilla montada con su placa soporte hacia el disco, una pastilla en la posición equivocada, un pasador de retención o un muelle que falta, y un perno guía o un tornillo de fijación que no esté apretado según lo especificado pueden, cada uno, hacer que el freno falle. Comprueba cada uno de estos puntos en las dos ruedas antes de montar las ruedas.
Terminar y probar los frenos
- Con las dos ruedas del eje montadas y el vehículo todavía bien apoyado en los caballetes, pisa el pedal de freno despacio y repetidamente hasta que esté firme y su recorrido sea normal. Cuando el vehículo tenga un freno de estacionamiento eléctrico, respeta el orden que el procedimiento del fabricante del vehículo indica entre pisar el pedal y sacar el freno de estacionamiento de su posición de servicio, que se describe en el paso siguiente. En las primeras pisadas el pedal puede tener un recorrido mucho mayor de lo habitual, hasta que los pistones hayan puesto las pastillas en contacto con los discos; antes de eso el freno no funciona correctamente. No pises el pedal con fuerza hasta el fondo en las primeras pisadas.
- Cuando el vehículo tenga un freno de estacionamiento eléctrico, sácalo de su posición de servicio como describe el fabricante del vehículo y realiza cualquier paso que el procedimiento exija después. Cuando un freno de estacionamiento mecánico actúe sobre las pinzas, acciónalo varias veces y comprueba su ajuste como describe el fabricante del vehículo.
- Con el vehículo todavía apoyado y el freno suelto, gira a mano cada rueda del eje: tiene que girar, como mucho con un ligero contacto de las pastillas. Observa las dos pinzas con la lámpara: no debe salir líquido. Una rueda que queda bloqueada o roza con fuerza tiene una causa que hay que encontrar antes de bajar el vehículo.
- Baja el vehículo sobre sus ruedas y aprieta las fijaciones de rueda en secuencia cruzada según la especificación del fabricante del vehículo con una llave dinamométrica. Cuando las instrucciones del fabricante del vehículo pidan volver a comprobar más adelante las fijaciones de rueda, hazlo como describen.
- Comprueba el nivel del depósito del líquido de frenos y déjalo entre las marcas, con líquido de frenos nuevo de la especificación marcada en el tapón del depósito o indicada en el manual, de un envase precintado. No llenes por encima de la marca superior. Cierra el tapón y limpia el líquido que haya podido caer.
- Conecta el encendido y comprueba el testigo de frenos y el aviso de desgaste de las pastillas de freno como describe el procedimiento del fabricante del vehículo: los dos tienen que apagarse, el aviso de desgaste después de reiniciarlo cuando el procedimiento lo exija. Si el pedal sigue blando, cede bajo una presión constante o tiene más recorrido que antes, o si sigue encendido un testigo de frenos, no conduzcas: haz revisar el vehículo en un taller.
- Antes de que el vehículo se mueva lo más mínimo, pisa el pedal de freno una vez más y asegúrate de que está firme. Prueba los frenos a baja velocidad en un lugar seguro apartado del tráfico antes de circular por la vía pública: el vehículo tiene que frenar de forma uniforme, sin tirar hacia un lado y sin ruidos extraños, y el freno de estacionamiento tiene que sujetarlo.
- Unas pastillas nuevas no dan de inmediato todo su efecto de frenado. Haz su rodaje como describe el fabricante de las pastillas; salvo que esas instrucciones digan otra cosa, frena con suavidad y con antelación en los primeros trayectos, evita las frenadas fuertes y prolongadas en la medida en que el tráfico lo permita, y deja más distancia de lo habitual. Vuelve a mirar los frenos y el nivel del líquido después de los primeros trayectos.
- Entrega las pastillas viejas, el líquido de frenos extraído y los paños de limpieza usados en un punto de recogida de residuos peligrosos o donde compraste las piezas. No van a la basura doméstica ni al desagüe.
Errores que conviene evitar
- Trabajar en un vehículo que no está bien apoyado en caballetes
- Cambiar las pastillas de una sola rueda, o mezclar en un eje pastillas de juegos distintos
- Pisar el pedal de freno mientras una pinza está separada o las pastillas están desmontadas
- Dejar una pinza colgando de su latiguillo de freno, o montarla con el latiguillo retorcido
- Hacer retroceder a la fuerza el pistón de una pinza con mecanismo de freno de estacionamiento, o trabajar en un freno de estacionamiento eléctrico que no está en su posición de servicio
- Dejar que rebose el depósito del líquido de frenos, o rellenarlo con el líquido equivocado
- Soplar el polvo de freno con aire comprimido
- Montar una pastilla al revés o en la posición equivocada, u olvidar un muelle, un clip, una chapa antirruido o un pasador de retención
- Poner lubricante en el material de fricción o en el disco, o usar un lubricante que no esté especificado para frenos
- Reutilizar fijaciones que el fabricante del vehículo exige sustituir, o apretarlas a ojo
- Montar pastillas nuevas con un disco que está por debajo de su grosor mínimo admisible o dañado
- Montar pastillas nuevas en una pinza con un pistón o un perno guía agarrotado
- Mover el vehículo antes de haber pisado el pedal de freno hasta que esté firme
- Frenar con fuerza con pastillas nuevas que no han hecho el rodaje