Guía de reparación

Cómo cambiar el filtro del habitáculo

El filtro del habitáculo, también llamado filtro de polen, limpia el aire que el sistema de calefacción y ventilación introduce en el habitáculo. Dónde va depende del vehículo: lugares habituales son detrás de la guantera, bajo el salpicadero y bajo el capó, en la base del parabrisas. En muchos vehículos cambiarlo requiere pocas herramientas o ninguna. Esta guía describe el trabajo en general; cuando las instrucciones del fabricante de tu vehículo sean distintas, síguelas.

Publicado

Este texto se ha traducido automáticamente del inglés; la traducción puede contener errores. Original en inglés

Seguridad

Asegura el vehículo antes de empezar: en un suelo llano, con el freno de estacionamiento puesto y el encendido desconectado. Si hay que elevar el vehículo, apóyalo en caballetes, nunca solo en el gato. Cuando esta guía y las instrucciones del fabricante del vehículo no coincidan, sigue al fabricante. Si un paso no está claro, deja el trabajo a un taller.

Encuentra las piezas para tu vehículo

Elige tu vehículo para ver lo que está listado como Filtro, aire habitáculo: números OE, números de recambio aftermarket y las especificaciones de cada pieza tal como las indica su proveedor.

Herramientas

  • Destornilladores de punta fija o de puntas intercambiables, vasos con un mango adecuado y una herramienta para desmontar revestimientos, para la tapa del alojamiento y para las piezas desmontadas para acceder, cuando hagan falta; el procedimiento del fabricante del vehículo indica cuáles
  • Una o varias llaves dinamométricas que cubran los valores de apriete que el fabricante del vehículo dé para la tapa del alojamiento y para las piezas desmontadas para acceder, cuando dé alguno
  • Extractor de brazos de limpiaparabrisas, cuando haya que desmontar los brazos y el procedimiento del fabricante del vehículo pida uno
  • Aspiradora para retirar las hojas y la suciedad suelta del exterior y del interior del alojamiento
  • Paños limpios para limpiar el alojamiento
  • Linterna o lámpara de inspección para mirar dentro del alojamiento
  • Guantes y una mascarilla antipolvo para manipular el filtro viejo
  • Bolsa que pueda cerrarse, para el filtro viejo

Cuándo cambiar el filtro del habitáculo

El filtro del habitáculo es una pieza de mantenimiento. El plan de mantenimiento del fabricante de tu vehículo dice cuándo se cambia: tras una distancia, tras un tiempo, en una revisión determinada o cuando se alcance primero cualquiera de esos límites. Como orientación aproximada: cuando un proveedor de nuestro catálogo indica un intervalo de cambio recomendado para un filtro del habitáculo, es casi siempre de 15.000 km o de 20.000 km. Cuando un proveedor lo indica, la página del vehículo muestra el intervalo entre las especificaciones del número de recambio; cuando la lista de un vehículo es larga, muestra especificaciones solo para una parte de los números de recambio. Los planes difieren entre fabricantes de vehículos, y muchos fijan además un límite de tiempo, así que decide el plan de tu vehículo. Muchos planes piden un cambio anticipado en vehículos que circulan con aire polvoriento o muy contaminado. Si el vehículo tiene un indicador de mantenimiento, sigue lo que diga sobre él el manual del vehículo.

Diga lo que diga el plan, inspecciona el filtro cuando notes una de estas señales, y cámbialo si está dañado, mojado, mohoso o muy obstruido; busca otras causas si el estado del filtro no explica lo que has notado:

  • Sale menos aire que antes por las salidas de aire, incluso con el ventilador en una velocidad alta
  • Los cristales se empañan con más facilidad o tardan más en desempañarse
  • Sale un olor a moho o a cerrado por las salidas de aire
  • El ventilador se ha vuelto más ruidoso, o salen hojas y otra suciedad por las salidas de aire

Estos síntomas tienen también otras causas, como una avería del ventilador o de su mando, una toma de aire obstruida, un desagüe de condensación obstruido o crecimiento de microorganismos en el evaporador del aire acondicionado, así que un filtro del habitáculo nuevo no es un diagnóstico de ellos. El color por sí solo tampoco es una buena referencia: un filtro se oscurece con el uso normal, y a un filtro que parece limpio puede tocarle el cambio según el plan.

Cambia un filtro que esté rasgado, aplastado, mojado, mohoso o muy obstruido, o cuyo marco o junta estén dañados, tenga la antigüedad que tenga. No laves un filtro del habitáculo, no lo sacudas a golpes ni lo soples con aire comprimido, salvo que las instrucciones de su fabricante lo permitan expresamente para esa pieza: la limpieza puede dañar el medio filtrante sin que el daño se vea, y no regenera una capa de carbón activo.

Antes de empezar

En muchos vehículos el filtro está cerca del airbag del acompañante, de un airbag de rodilla o de su cableado. Nunca desenchufes un conector del sistema de airbag, ni tires de ningún conector ni cable suyo ni lo sometas a tensión mecánica, y no desmontes una pieza que lleve o cubra un airbag. Si el procedimiento del fabricante del vehículo para llegar al filtro incluye trabajar en un componente del sistema de airbag, deja el trabajo a un taller.

  • Aparca el vehículo en un suelo llano con el freno de estacionamiento puesto. Desconecta el encendido, con el ventilador y el aire acondicionado apagados, y mantén la llave o el mando lejos del vehículo, de modo que nada pueda encenderse mientras trabajas. En algunos vehículos el ventilador puede funcionar con el encendido desconectado, por ejemplo por la calefacción o la ventilación estacionaria o por una función a distancia: desactiva esas funciones y sigue las instrucciones del fabricante de tu vehículo.
  • Averigua dónde está el filtro del habitáculo en tu vehículo y cómo se abre su alojamiento. El manual del vehículo o el procedimiento del fabricante del vehículo dice dónde está. Lugares habituales son detrás o debajo de la guantera, bajo el salpicadero en un hueco para los pies, en el lateral de la consola central y bajo el capó en la base del parabrisas, allí bajo una tapa o un panel; en algunos vehículos está en otro sitio. Algunos vehículos tienen más de un filtro del habitáculo, en un solo lugar o en varios, por ejemplo cuando otra unidad de ventilación o de aire acondicionado, como una en el techo, tiene su propio filtro, y unos pocos no tienen ninguno. Usa la información del fabricante del vehículo para localizar todos los que tiene tu vehículo.
  • Averigua qué hay que quitar para acceder. En algunos vehículos solo hay una pequeña trampilla o tapa; en otros hay que desmontar la guantera, un revestimiento bajo el salpicadero, una cubierta del compartimento del motor o el panel de la base del parabrisas, en algunos casos junto con los brazos del limpiaparabrisas, y el trabajo es bastante más largo. Algunos brazos del limpiaparabrisas solo salen de sus ejes con un extractor: si el procedimiento del fabricante del vehículo pide una herramienta que no tienes, deja ese trabajo a un taller.
  • Cuando se accede al filtro desde el compartimento del motor, deja antes que el motor se enfríe, y asegúrate de que la varilla o los amortiguadores del capó lo sujeten con seguridad antes de trabajar debajo. Mantente apartado de los limpiaparabrisas y de su varillaje, que pueden moverse si se conecta el encendido. Un ventilador eléctrico de refrigeración puede ponerse en marcha por sí solo incluso con el encendido desconectado: mantén las manos y las herramientas lejos de él. En un vehículo híbrido o eléctrico, no toques los cables naranjas de alta tensión ni los componentes que conectan.
  • Ten el filtro nuevo a mano antes de empezar, y consigue el procedimiento del fabricante del vehículo y las especificaciones de apriete que dé para las piezas desmontadas para acceder, si da alguna.
  • Los filtros viejos retienen polvo, polen y, en algunos casos, moho. Ponte guantes y una mascarilla antipolvo cuando manipules uno, sobre todo si tienes alergia o asma, y mantén el filtro viejo lejos de la cara.
  • Cuando se accede al filtro desde el exterior del vehículo, trabaja en un lugar seco, al abrigo del viento y de la lluvia, para que no entre agua ni suciedad en el alojamiento abierto.

Elegir el filtro adecuado

Los filtros del habitáculo difieren en forma y tamaño, y muchos están hechos para un solo alojamiento. Un filtro de un tamaño casi correcto puede dejar una holgura por la que pasa aire sin filtrar, quedar aplastado y deformado o impedir que el alojamiento cierre: monta solo un filtro listado para tu vehículo y su equipamiento.

Selecciona tu vehículo con el selector de esta página para ver los números de recambio listados para él. La página del vehículo muestra números de recambio con las especificaciones que indican sus proveedores, como el tipo de filtro y las dimensiones; cuando la lista de un vehículo es larga, las muestra solo para una parte de los números de recambio.

  • Los proveedores del catálogo indican un tipo de filtro para la mayoría de los filtros del habitáculo. Un filtro de partículas, que algunos proveedores llaman filtro de polen, retiene partículas como polvo, hollín y polen. Un filtro de carbón activo, que algunos proveedores llaman filtro de carbón, tiene además una capa de carbón activo, que puede retener también algunos gases y olores. Cuando ambos tipos están listados para tu vehículo y ninguna condición indicada los separa, la elección es tuya.
  • Para algunos números de recambio el proveedor indica otras propiedades, como un efecto antialérgico o una acción antibacteriana o fungicida. Son afirmaciones del proveedor sobre su producto; nosotros no las comprobamos.
  • Algunos vehículos llevan más de un filtro, o un filtro formado por más de una pieza. Para algunos números de recambio el proveedor indica que la pieza es un juego de filtros, cuántos filtros contiene o la cantidad que necesita el vehículo. Averigua por el listado y por la información del fabricante del vehículo cuántos tiene tu vehículo, y cámbialos todos a la vez, salvo que el plan de mantenimiento del fabricante del vehículo los trate por separado.
  • Cuando un proveedor indica condiciones para un número de recambio, como volante a la izquierda o a la derecha, con o sin aire acondicionado, o un periodo de fabricación, estas dicen para qué vehículos es. Cuando hay más de un filtro listado para un vehículo, pueden ser piezas equivalentes de distintos proveedores, tipos de filtro distintos o piezas para distintas versiones del vehículo. Si lo indicado no lo aclara, pregunta al proveedor o al fabricante del vehículo antes de comprar.

Todos los números OE de filtros del habitáculo del catálogo

Desmontar el filtro viejo

  1. Antes de desmontar nada, desconecta el encendido y asegúrate de que el ventilador no pueda funcionar, como se describe en «Antes de empezar». Cuando se accede al filtro desde el compartimento del motor, deja que el motor se enfríe si ha estado en marcha y asegúrate de que el capó quede sujeto abierto con seguridad.
  2. Desmonta lo que impide el acceso al alojamiento del filtro, como describe el fabricante del vehículo. Suelta la pieza, sea una guantera, un revestimiento o una tapa, solo por los enganches, topes y fijaciones que tenga, y sujétala mientras lo haces; el plástico viejo puede ser quebradizo, así que no hagas palanca ni lo fuerces. Si en un panel que hay que retirar hay una luz, un interruptor u otro componente eléctrico, desenchufa su conector solo con el encendido desconectado y después de cualquier desconexión de la alimentación eléctrica que exija el procedimiento del fabricante del vehículo, porque desconectar el encendido no deja sin tensión todos los circuitos: suelta la grapa o el bloqueo que tenga el conector y tira del conector, nunca de los cables. No desenchufes ningún conector del sistema de airbag. Guarda las fijaciones en orden y anota dónde va cada una.
  3. Cuando el filtro está bajo el capó en la base del parabrisas, retira las hojas y la suciedad suelta de alrededor de la tapa antes de abrirla, para que no caiga nada dentro. Cuando haya que levantar o quitar una junta de goma o un perfil para liberar la tapa, anota la posición de esa pieza.
  4. Abre el alojamiento del filtro como describe el fabricante del vehículo. Su tapa puede estar sujeta por grapas, por un cierre deslizante, por tornillos o por una combinación de ellos, y algunas tapas van abisagradas o enganchadas por un borde. Afloja los tornillos sin dejarlos caer, y averigua en qué sentido tiene que moverse la tapa para soltarse.
  5. Antes de sacar el filtro, anota cómo está colocado: en qué sentido va, qué cara mira hacia el aire que entra y, cuando el filtro o el alojamiento llevan una flecha o una marca del flujo de aire o de la posición de montaje, hacia dónde apunta. Anota también cualquier marco, soporte o casete en el que vaya el filtro y, cuando haya más de un filtro o más de una pieza, el lugar y el orden de cada filtro o de cada pieza.
  6. Saca el filtro según su sistema de montaje. Muchos filtros se deslizan fuera de una ranura; algunos salen con un marco o un casete, del que luego se extraen; algunos están sujetos por pestañas o grapas propias, que hay que soltar antes, si el filtro las tiene. Cuando la ranura es más estrecha que el filtro, hay que flexionar el filtro para sacarlo, como describe el fabricante del vehículo. Sácalo despacio y mantenlo horizontal, con la cara sucia hacia arriba cuando la posición lo permita, para que la suciedad que retiene no caiga en el alojamiento.
  7. Observa el estado del filtro viejo mientras lo sacas, sin sacudirlo ni acercarlo a la cara: fíjate en si está mojado, mohoso, dañado o muy obstruido. Después mételo directamente en una bolsa y cierra la bolsa. No sacudas el filtro a golpes, y no lo lleves descubierto por el habitáculo.

En muchos vehículos el ventilador está justo debajo o detrás del filtro. No puede caer nada en el alojamiento abierto: una hoja, un tornillo o una grapa que llegue al ventilador puede atascarlo, dañarlo o hacerlo ruidoso. Si ha caído algo dentro y no puedes verlo y recuperarlo por completo, no enciendas el ventilador, y haz que lo retire un taller.

Limpiar e inspeccionar el alojamiento

  1. Mira dentro del alojamiento con una lámpara. Aspira las hojas, el polvo y la demás suciedad que alcances, sin empujar la boquilla ni ninguna otra cosa dentro del ventilador ni contra las aletas de un intercambiador de calor situado detrás del filtro, si hay uno al alcance. Después limpia las superficies en las que apoyan el filtro y la tapa con un paño limpio, ligeramente húmedo, y deja que se sequen antes de colocar el filtro nuevo. No soples el alojamiento con aire comprimido, que empuja la suciedad más adentro del sistema, y no uses en él agua, disolventes ni aerosoles, salvo que el procedimiento del fabricante del vehículo los prevea expresamente.
  2. Comprueba que el alojamiento y su tapa no tengan grietas ni grapas, pestañas o bisagras rotas. Cuando la tapa o el alojamiento tengan una junta propia, comprueba que esté intacta y bien asentada, y cámbiala si está dañada. Una tapa que no cierra de manera uniforme en todo el contorno deja pasar junto al filtro aire sin filtrar y, en algunos vehículos, agua, y hay que repararla o cambiarla.
  3. Si el filtro viejo estaba mojado, o si el alojamiento está mojado o tiene marcas de agua, averigua de dónde vino el agua, por ejemplo de desagües obstruidos en la base del parabrisas, de una tapa o una junta dañadas o mal asentadas, o de un desagüe de condensación del aire acondicionado obstruido, y haz corregir la causa: un filtro nuevo que se moja no funciona bien, puede criar moho y puede helarse en invierno.
  4. Cuando se accede al filtro desde la base del parabrisas, retira las hojas y la suciedad de la zona de alrededor de la toma de aire que alcances, y comprueba que los desagües que veas allí no estén obstruidos.

Un olor a moho que persiste con un filtro nuevo suele venir de más adentro del sistema, a menudo del evaporador del aire acondicionado. Limpiar o desinfectar el evaporador y los conductos de aire es un trabajo aparte, con productos y procedimientos propios; sigue para ello las instrucciones del fabricante del vehículo o déjalo a un taller. No pulverices limpiadores ni ambientadores sobre el filtro ni dentro del alojamiento, salvo que el producto esté hecho para ese uso y el fabricante del vehículo lo permita.

Montar el filtro nuevo

  1. Comprueba que el filtro nuevo es uno de los listados para tu vehículo. Después compáralo con el filtro viejo: forma, largo, ancho y alto, el número de piezas, la posición de la junta, las pestañas o los recortes, si los tiene, y el tipo de filtro. Cuando difieran en algo más que el tipo de filtro, no montes el filtro hasta que su proveedor o el fabricante del vehículo confirme que es la pieza correcta. El filtro que estaba montado puede haber sido él mismo el equivocado.
  2. Comprueba que el filtro nuevo esté limpio, seco y sin daños, con los pliegues regulares y el marco o el borde completo. No montes un filtro que esté dañado, sucio o que haya estado mojado. Sácalo de su embalaje solo cuando vayas a montarlo, y retira todo el embalaje: un filtro montado con su film no deja pasar aire.
  3. Busca en el filtro nuevo la marca del sentido de montaje. Muchos filtros llevan una flecha del sentido del flujo de aire, y algunos llevan en su lugar marcado el lado que va hacia arriba o la posición de montaje; las instrucciones que acompañan al filtro dicen qué significa su marca. El aire va desde la toma de aire, a través del filtro, hacia el ventilador o el habitáculo, y en muchos alojamientos una flecha indica este sentido. Si el filtro viejo puede haber estado mal montado, guíate por las marcas y por las instrucciones del fabricante del vehículo, no por el filtro viejo. Cuando ni el filtro ni el alojamiento lleven marca y las instrucciones no lo aclaren, pregunta al proveedor o al fabricante del vehículo.
  4. Asegúrate de que no quede nada en el alojamiento: ni herramientas, ni paños, ni fijaciones, ni trozos del filtro viejo.
  5. Introduce el filtro según su sistema de montaje. Un filtro que va en un marco, un soporte o un casete se monta primero en esa pieza, en el sentido correcto y con todas las pestañas encajadas, si las tiene. Cuando la ranura es más estrecha que el filtro, flexiónalo solo como describan el fabricante del vehículo o las instrucciones del filtro, sin marcar sus pliegues ni rasgar su borde, y asegúrate de que dentro del alojamiento haya recuperado toda su forma. Cuando haya más de un filtro o más de una pieza, monta cada filtro o cada pieza en su lugar y en el orden que describa el fabricante del vehículo, y une las piezas que se enganchan o encajan entre sí, si están hechas para ello.
  6. Comprueba el asiento antes de cerrar el alojamiento, hasta donde el diseño te lo deje ver. El filtro debe tener la forma que está previsto que tenga en el alojamiento y estar metido a fondo en sus guías o sobre su asiento, con su borde o su junta contra el alojamiento en todo el contorno, sin doblarse ni quedar pillado en ningún punto, y sin holgura a su lado. Vuelve a fijar cualquier pestaña o grapa que lo sujete, si las tiene.
  7. Vuelve a montar la tapa como describe el fabricante del vehículo. Cuando tenga ganchos o una bisagra, encájalos primero, y comprueba que su junta, si la tiene, esté en su sitio. Cierra cada grapa o cierre, y aprieta los tornillos de manera uniforme y solo ligeramente, según la especificación de apriete del fabricante del vehículo, cuando dé una: las roscas suelen estar en plástico. Si la tapa no cierra de manera uniforme, no la fuerces: ábrela y busca un filtro que no esté metido a fondo o que esté en el sentido equivocado.
  8. Vuelve a montar todo lo que se desmontó para acceder como describe el fabricante del vehículo, en orden inverso, con grapas o elementos de fijación nuevos cuando el fabricante los exija, apretados según los valores del fabricante, cuando dé alguno. Enchufa cada conector eléctrico que hayas desenchufado hasta que su enganche encaje, y vuelve a fijar cualquier bloqueo aparte que hayas soltado en él. Cuando haya sido necesario desconectar la alimentación eléctrica, restablécela como describe el fabricante del vehículo antes de conectar el encendido. Asienta como estaba cualquier junta de goma o perfil de la base del parabrisas. Cuando se hayan desmontado los brazos del limpiaparabrisas, vuelve a montarlos, cada uno en su lado, en la posición y con el procedimiento que indique el fabricante del vehículo. Comprueba que una guantera o un panel queden sujetos en todas sus fijaciones y se abran y cierren como antes.

Comprobar la ventilación

  1. Comprueba que no queden herramientas, paños, fijaciones ni bolsas en el hueco para los pies, en la guantera ni en el compartimento del motor, y que no haya nada sobre el parabrisas ni en el recorrido de los limpiaparabrisas. Cierra el capó si estaba abierto.
  2. Conecta el encendido y haz funcionar el ventilador en los ajustes que tenga. Compruébalo con aire exterior y, cuando el vehículo tenga un ajuste de recirculación y sus mandos lo permitan, con aire recirculado. Si en tu vehículo el ventilador solo funciona con el motor en marcha, asegúrate antes de que el vehículo esté al aire libre y no pueda moverse, con el freno de estacionamiento puesto y la transmisión en punto muerto o en posición de estacionamiento; nunca tengas un motor en marcha en un garaje ni en otro espacio cerrado, porque los gases de escape son tóxicos.
  3. Con el ventilador en marcha, debería salir aire por las salidas de aire que seleccionen los mandos. Cuando la velocidad del ventilador pueda ajustarse a mano, deja sin cambiar la distribución del aire y comprueba que el caudal de aire aumenta al subir la velocidad. Presta atención a traqueteos, roces o silbidos que antes no había: pueden indicar que algo ha llegado al ventilador, que el filtro no está asentado o que la tapa no está cerrada. Si oyes alguno, apaga el ventilador y desconecta el encendido, y vuelve a comprobar el filtro y la tapa. Haz revisar el ventilador en un taller si el ruido persiste.
  4. Si apenas sale aire, apaga y comprueba que se haya retirado todo el embalaje del filtro, que el filtro esté en el sentido correcto y que no se haya doblado dentro del alojamiento.
  5. Cuando se hayan desmontado los brazos del limpiaparabrisas o el panel de la base del parabrisas, comprueba con el parabrisas mojado que los limpiaparabrisas barran toda su zona, se detengan en su posición habitual y no toquen nada.
  6. Si el vehículo tiene un indicador de mantenimiento que haya que reiniciar después del cambio, reinícialo como describe el manual del vehículo o el fabricante del vehículo. Anota el cambio del filtro en el registro de mantenimiento, haya habido o no que reiniciar un indicador.
  7. Desecha el filtro viejo, en su bolsa cerrada, como exijan las normas locales de residuos.

Errores que conviene evitar

  • Montar el filtro en el sentido equivocado, en contra de la marca del flujo de aire o de la posición de montaje
  • Dejar el film del embalaje en el filtro nuevo
  • Marcar o doblar el filtro para meterlo, cuando el procedimiento no prevé flexionarlo, o dejarlo doblado dentro del alojamiento
  • Dejar caer hojas, suciedad o una fijación en el ventilador
  • Sacudir el filtro viejo dentro del vehículo o cerca de él
  • Dejar sin cambiar una pieza de un filtro formado por varias, o cambiar solo algunos de los filtros que el plan de mantenimiento del fabricante del vehículo cambia a la vez
  • Dejar la tapa abierta, floja o con su junta fuera de su sitio
  • Forzar una guantera, un revestimiento o una grapa, o tirar del cableado que hay detrás
  • Desenchufar o someter a tensión mecánica un conector del sistema de airbag
  • Montar un filtro que no está listado para el vehículo porque es casi del tamaño correcto
  • Pulverizar limpiadores o ambientadores sobre el filtro

Lo que indican los proveedores

De los 3594 números de recambio listados como Filtro, aire habitáculo en nuestras páginas de vehículo (1343 números OE, 12714 vehículos). Los valores cambian de una pieza a otra: usa el indicado para la pieza que montas y el valor del fabricante del vehículo, cuando lo dé.

EspecificaciónPiezas que la indicanValores, con el número de piezas
Filter type2843
  • Activated Carbon Filter × 1110
  • Particulate Filter × 775
  • Pollen Filter × 608
  • Filter Insert × 434
  • with antibacterial action × 235
  • with anti-allergic effect × 207
  • charcoal filter × 195
  • with Odour Absorbent Effect × 121
  • Particulate filter (PM 2.5) × 89
  • with fungicidal effect × 61
  • NOx-filter × 48
  • for increased requirements × 47
  • +24
Filter version266
  • Particulate filter (PM 2.5) × 165
  • Particulate filter × 89
  • having anti-allergic effect × 53
  • with antibacterial action × 53
  • with fungicidal action × 53
  • Particle removal rate > 98 % for 2.5 µm × 43
  • with antiviral action × 43
  • Filter insert × 8
  • Pollen filter × 2
  • Air recirculation filter × 1
  • For roof air-conditioning system × 1
  • Screw filter × 1
Chemical Properties24
  • Antibacterial × 23
  • High temperature-resistant × 1
Length2663
  • 250 mm × 69
  • 255 mm × 65
  • 248 mm × 51
  • 280 mm × 48
  • 230 mm × 46
  • 254 mm × 38
  • 216 mm × 36
  • 210 mm × 34
  • 252 mm × 34
  • 265 mm × 34
  • 240 mm × 33
  • 253 mm × 33
  • +335
Width2698
  • 200 mm × 78
  • 206 mm × 63
  • 180 mm × 56
  • 182 mm × 47
  • 216 mm × 44
  • 188 mm × 42
  • 224 mm × 42
  • 170 mm × 40
  • 220 mm × 39
  • 193 mm × 36
  • 181 mm × 35
  • 196 mm × 34
  • +237
Height2738
  • 30 mm × 780
  • 35 mm × 272
  • 32 mm × 167
  • 25 mm × 152
  • 31 mm × 130
  • 20 mm × 129
  • 40 mm × 107
  • 34 mm × 79
  • 19 mm × 72
  • 29 mm × 56
  • 36 mm × 56
  • 26 mm × 35
  • +121
Length (unpacked)255
  • 250 mm × 7
  • 230 mm × 6
  • 238 mm × 5
  • 240 mm × 5
  • 246 mm × 5
  • 252 mm × 5
  • 254 mm × 5
  • 216 mm × 4
  • 253 mm × 4
  • 255 mm × 4
  • 259 mm × 4
  • 270 mm × 4
  • +128
Width (unpacked)255
  • 198 mm × 7
  • 200 mm × 7
  • 206 mm × 7
  • 181 mm × 6
  • 220 mm × 6
  • 152 mm × 5
  • 157 mm × 5
  • 180 mm × 5
  • 188 mm × 5
  • 216 mm × 5
  • 179 mm × 4
  • 182 mm × 4
  • +120
Height (unpacked)262
  • 30 mm × 58
  • 32 mm × 28
  • 35 mm × 28
  • 31 mm × 22
  • 20 mm × 13
  • 25 mm × 9
  • 28 mm × 8
  • 34 mm × 8
  • 40 mm × 8
  • 38 mm × 5
  • 41 mm × 5
  • 30,5 mm × 4
  • +41
Filter set264
  • No × 215
  • Yes × 49
Number of filter sets265
  • 1 × 216
  • 2 × 47
  • 3 × 1
  • 4 × 1
Quantity184
  • 1 × 150
  • 2 × 32
  • 3 × 1
  • 4 × 1
Required quantity53
  • 2 × 28
  • 1 × 25
Vehicle Equipment118
  • for vehicles with air conditioning × 91
  • for vehicles without air conditioning × 38
  • for vehicles with automatic climate control × 7
  • for vehicles with 4 zone automatic air conditioning × 2
  • for vehicles without air conditioning, for vehicles with air conditioning × 2
  • for vehicles without start-stop function × 2
  • for vehicles with start-stop function × 2
  • for vehicles with air conditioning, for vehicles with automatic climate control × 1
  • for vehicles with air conditioning, for vehicles without air conditioning × 1
  • for vehicles without automatic climate control × 1
Left-/right-hand drive vehicles39
  • for left-hand drive vehicles × 33
  • for right-hand drive vehicles × 6
  • for left-hand drive vehicles, for right-hand drive vehicles × 1
LHD / RHD10
  • for left-hand drive vehicles only × 8
  • for right-hand drive vehicles only × 2
Recommended change interval42
  • 20,000 km × 35
  • 15,000 km × 6
  • 20 km × 2

Preguntas y respuestas

¿Cada cuánto hay que cambiar el filtro del habitáculo?

Cuando lo diga el plan de mantenimiento del fabricante de tu vehículo: tras una distancia, tras un tiempo, en una revisión determinada o cuando se alcance primero cualquiera de esos límites. Como orientación aproximada, cuando un proveedor de nuestro catálogo indica un intervalo de cambio recomendado para un filtro del habitáculo, es casi siempre de 15.000 km o de 20.000 km, pero los planes difieren y muchos fijan además un límite de tiempo, así que decide el plan de tu vehículo. Muchos planes piden un cambio anticipado con aire polvoriento o muy contaminado. Cambia el filtro antes si está dañado, mojado, mohoso o muy obstruido.

¿Dónde está el filtro del habitáculo?

Depende del vehículo. Lugares habituales son detrás o debajo de la guantera, bajo el salpicadero en un hueco para los pies, en el lateral de la consola central y bajo el capó en la base del parabrisas; en algunos vehículos está en otro sitio. El manual del vehículo o el procedimiento del fabricante del vehículo dice dónde está y cómo se abre su alojamiento. Algunos vehículos tienen más de uno, por ejemplo cuando otra unidad de ventilación o de aire acondicionado tiene su propio filtro, y unos pocos no tienen ninguno.

¿En qué sentido se monta el filtro del habitáculo?

Como indique su marca. Muchos filtros llevan una flecha del sentido del flujo de aire, que va desde la toma de aire, a través del filtro, hacia el ventilador o el habitáculo; algunos llevan en su lugar marcado el lado que va hacia arriba o la posición de montaje, y las instrucciones que acompañan al filtro dicen qué significa la marca. Anota cómo está colocado el filtro viejo antes de sacarlo, pero guíate por las marcas y por las instrucciones del fabricante del vehículo si el filtro viejo puede haber estado mal montado. Si ni las marcas ni las instrucciones aclaran el sentido, pregunta al proveedor o al fabricante del vehículo antes de montar el filtro.

¿Puedo limpiar el filtro del habitáculo en lugar de cambiarlo?

No, salvo que las instrucciones de su fabricante lo permitan expresamente para esa pieza. Lavar un filtro, sacudirlo a golpes o soplarlo con aire comprimido puede dañar el medio filtrante sin que el daño se vea, y no regenera una capa de carbón activo. Un filtro que está dañado, mojado, mohoso, muy obstruido o al que le toca el cambio según el plan se cambia.

¿Qué diferencia hay entre un filtro del habitáculo de partículas y uno de carbón activo?

Un filtro de partículas, que algunos proveedores llaman filtro de polen, retiene partículas como polvo, hollín y polen. Un filtro de carbón activo, que algunos proveedores llaman filtro de carbón, tiene además una capa de carbón activo, que puede retener también algunos gases y olores. Cuando ambos están listados para tu vehículo y ninguna condición indicada los separa, la elección es tuya.

¿Qué pasa si no se cambia el filtro del habitáculo?

Un filtro que se obstruye deja pasar menos aire: puede salir menos aire por las salidas de aire, los cristales pueden empañarse con más facilidad y tardar más en desempañarse, y el ventilador tiene que trabajar contra esa resistencia. Un filtro que permanece húmedo puede criar moho y causar olor a moho. Estos síntomas tienen también otras causas, así que comprueba el filtro antes de concluir que es la causa.

¿El filtro del habitáculo es lo mismo que el filtro de aire del motor?

No. El filtro del habitáculo limpia el aire que el sistema de calefacción y ventilación introduce en el habitáculo. El filtro de aire del motor limpia el aire que aspira el motor y va en la admisión del motor. Son piezas distintas, y el plan de mantenimiento de tu vehículo dice cuándo se cambia cada uno de los que tiene.

¿Qué filtro del habitáculo vale para mi coche?

Selecciona en esta página la marca, la serie del modelo y el vehículo, y comprueba el motor y los demás datos que se muestran del vehículo. La página del vehículo lista los números de recambio que los proveedores indican para ese vehículo, y muestra las especificaciones que dan sus proveedores, cuando dan alguna; cuando la lista es larga, las muestra solo para una parte de los números de recambio.